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NO NI NÁ No hay votos

Escrito por Jose Maria Jurado

Aunque esta locución no es precisamente nueva sino que tiene sus añitos, sin embargo, desde hace poco tiempo ha reverdecido su uso y no pocos hablantes la consideran propia del lenguaje de los gaditanos o perteneciente a la inexistente lengua andaluza, cuando no se la considera como “seña de identidad” local o regional. Para colmo la frase se ha puesto de moda en ciertos sectores. Los humoristas, por ejemplo, no deberían sentar cátedra como seña de identidad del andaluz este antiguo No ni ná, que a lo mejor se rescató porque algún chirigotero lo incluyó en sus letras más conocidas.

Pero esta expresión va ganando terreno, una conocida bodega sanluqueña adopta el No ni Ná para uno de sus vinos, algunos humoristas la incluyen en sus actuaciones, existe como nombre comercial de tabernas y restaurantes incluso una tienda de modas se denomina  también de esta manera. Nada que objetar al respecto, cada cual puede nombrar sus producciones o pertenencias como considere adecuado. Más discutible, y flaco favor se realiza el considerar como una joya andaluza lo que es un vulgarismo.

HABLA ANDALUZA, NO LENGUA ANDALUZA

La expresión citada no pertenece a la lengua andaluza, simplemente porque no hay lengua andaluza, ni dialecto siquiera, sino modalidad andaluza, o habla andaluza. Pedro Payán demostró que hay un habla de Cádiz, no una lengua.

El uso de una lengua es el habla (Saussure) El habla andaluza (propiamente las hablas andaluzas oriental y occidental) es el uso que hacemos de la Lengua, una modalidad del Castellano, un habla, no una lengua, ni un dialecto. Un dialecto es una derivación lingüística que presenta importantes diferencias frente al castellano en los campos fonético-fonológicos, léxico-semánticos y morfosintácticos. La locución pertenecería al campo de vocabulario como vulgarismo.

La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) celebró el año pasado un importante evento sobre el habla andaluza, al que tuvimos la oportunidad de acceder. Se trataba del “Foro del Habla Andaluza (FHA) Retrato Lingüístico actual de Andalucía”, celebrado en la sede de la Rábida de la UNIA y dirigido por Antonio Narbona, Catedrático Emérito de Lengua Española de la Universidad de Sevilla.

En este foro se citó, muy de pasada lógicamente, a la locución que tratamos como no perteneciente a las señas de identidad del habla andaluza. Siendo este foro un “retrato” de las hablas meridionales de España, no podía faltar el recuerdo del Atlas Lingüístico Etnográfico de Andalucía (ALEA) el más importante y gigantesco “retrato” nunca llevado a cabo con anterioridad, 230 municipios encuestados y 1.900 mapas levantados (Universidad de Granada-CSIC, 6 tomos (1961-1973).

El habla andaluza se incardina y es paradigma de incorporación activa en una lengua de cultura del mundo cual es el español. El habla andaluza (que no lengua) forma parte, como una más, de una comunidad formada por los cientos de millones de hablantes que comparten un elemento común, la lengua española, a la que aportan características propias frente al castellano.

El habla andaluza es variopinta, heterogénea dentro y fuera del territorio que le es propio, pero no es una lengua per se, porque entre otras cuestiones, no tiene lengua escrita. Los andaluces escriben según la norma de la lengua española, no hay ortografía andaluza ni gramática andaluza (el llamativo cambio de ustedes por vosotros se da solamente en el habla de Andalucía occidental. No es rasgo gramatical pertinente).

La locución que tratamos, procedente del apócope de no, ni nada, con sentido de claro que sí, anda que no, carece de fundamento para presentarse como seña de identidad andaluza. Es más bien una anáfora, peculiaridad retórica la triple negación con potente sentido afirmativo. De parecida manera se podría actuar con otros vulgarismos populares pertenecientes al habla como “Nanay”  “Jartible”  “Fite tú” o “Tesquí puí” y muchos más para subirlos de categoría y considerarlos exponentes lingüísticos de Andalucía. No es, pues, seña de identidad del habla del sur peninsular.

QUÉ MAL HABLAN LOS ANDALUCES

A lo peor es que, el antiguo complejo socio-lingüístico sobre lo mal que hablan los andaluces, geográficamente marcado por la divisoria de Despeñaperros para arriba, ni es tan antiguo ni se ha superado sino que el No, ni ná se está añadiendo como un elemento novedoso más a la tradicional vía de integración aceptación social por otras culturas, que era por medio de los chistes y los chistosos, donde los gaditanos, por tener que ser graciosos lo quieran o no lo quieran, llevan a su pesar la peor parte.

Conocido es el caso de andaluces que viven en otras regiones españolas y que, como vía de integración en otra comunidad lingüística, exageran los rasgos andaluces o de manera vergonzante los disimulan. O bien se trata de buscar notoriedad de lo andaluz como rara avis en el universo lingüístico-cultural de España, o tal vez subir de categoría y así, el no ni ná pasaría de vulgarismo a simpática expresión popular, que se entiende como más presentable, fabricando un mito lingüístico donde no lo hay, y de paso reduciendo la inferioridad del complejo sin tener que recurrir a la psicología de masas.

El enaltecimiento y defensa de esta locución como perteneciente a la supuesta lengua andaluza es en definitiva, no solo un mayúsculo error por desconocimiento, sino un enorme empobrecimiento de las hablas de Andalucía. Preferible es que siga su curso vital en paz.

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Sobre el Autor

Jose Maria Jurado

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