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ABOLICIÓN DE LA ESCLAVITUD (I)

por Jose María Jurado.

 Si en entregas anteriores hemos abordado la esclavitud en Cádiz y los negreros catalanes y gaditanos esta parte la dedicamos al proceso de abolición en España.

 

 

Emblema de la Royal African Company

LA ÉPOCA DE LAS COMPAÑÍAS
The Royal African Company
Los ingleses toman la Habana y durante los once meses (1762-1763) que duró la ocupación inglesa de esta ciudad, hasta la restauración de la soberanía española, incrementaron grandemente el número de esclavos al tiempo que, paralelamente, se preconizaba la abolición. Se desarrolló una intensa actividad negrera, llevada a cabo por compañías desde Liverpool y Bristol.
La Royal African Company (RAC) fue fundada en el siglo XVII por la Casa Real de los Estuardo (The Royal Stuart Family) con bandera y logo institucional y dirigida por el Duque de York, futuro James II. Inglaterra obtiene el monopolio total del comercio de esclavos que incluye, desde su secuestro en África hasta su venta en América lo que proporcionó al estado inglés grandes beneficios económicos. El Rey recibía la mitad de los beneficios y la Compañía la mitad de las capturas de los traficantes.
Entre 1662 y 1731 transportaron unos 212.000 esclavos, hombres, mujeres y niños más que ninguna otra compañía o institución similar, de los que 44.000 murieron en el traslado («Voyages Database». www.slavevoyages.org. Retrieved 19 November 2018).
Los esclavos eran marcados (branding) con hierros al rojo vivo en el pecho, brazos o rostro y las mujeres en la espalda con las letras DY (Duke of York), o bien RAC, siglas de la Compañía.


Branding de una esclava

 

Este brutal procedimiento de identificación (Carimbo) lo adoptó la Compañía Gaditana de Negros (1765-1772),


Carimbo de la Compañía Gaditana de Negros

Edward Colston, miembro destacado de la RAC, comerciante, miembro Tory en el Parlamento, se enriqueció comerciando con un total de más de 80.000 esclavos. En las horrendas travesías llegaron a 20.000 el número de muertos en los trayectos.
Como Antonio López en España, Colston dedicó parte de su fortuna a fundar escuelas y a la beneficencia en general en su ciudad de origen por lo que, desde siempre, ha sido muy recordado en Bristol. Una Avenida a su nombre, en donde se erige desde 1895, una estatua de bronce recuerdan al `prócer´ hasta que, muy recientemente (7 junio 2020) unos manifestantes de apoyo al movimiento Black Lives Matter derribaron la estatua y la arrojaron al río.

 

La Real Compañía de Comercio de La Habana
La compañía británica fue seguida por otras como las holandesas Compañía de las Indias Orientales y la Compañía de las Indias Occidentales y las francesas Compañía del Norte, la de Levante, la del Senegal y las de las Indias Occidentales y Orientales.
En España, desde Felipe V las reformas de los Borbones del monopolio con América fueron frecuentes, como la creación de las Compañías Privilegiadas de Comercio, con privilegios tales como especial tratamiento fiscal y cierto régimen monopolístico.
Aparte de compañías vascas ya asentadas en Sudamérica, la compañía española más importante fue la Real Compañía de Comercio de La Habana (1740-1790) y también la Real Compañía de Filipinas (1785). Por Real Cédula se funda en La Habana, con capitales criollos e hispanos, de Cádiz.
La Junta celebrada en San Cristóbal de La Habana en 1741 presidida por Martín de Aróstegui, confirmaba a José de Iturrigaray como factor en Cádiz y a Juan Antonio de Goyeneta, en Sevilla, encargado del manejo y entrega de los tabacos cubanos.

Desde el traslado de la Casa de Contratación, Cádiz fue el único puerto autorizado para comerciar con Cuba. La Real Compañía monopolizó la importación y exportación de artículos de Cuba. Tabaco, azúcar, maderas y otras materias quedaron bajo control de la Compañía que, a su vez, llevó a Cuba productos como harinas, paños, lozas, entre otros reclamados por los pobladores.
Las plantaciones azucareras fueron el motivo por el que la Compañía necesitó adquirir esclavos, para lo que contrataron a firmas, principalmente británicas, para el suministro de mano de obra esclava a Cuba.
El negocio negrero fue en aumento, ya sea legalmente o clandestinamente, por franceses, portugueses, holandeses, ingleses y españoles. Los puertos negreros más importantes del s.XVII fueron Amsterdam, Londres, Copenhague, Ruan, Nantes, Burdeos, y en España Cádiz, junto a Alicante y Barcelona y a más distancia La Coruña, Santander, Bilbao.
Los comerciantes españoles y criollos, obtuvieron enormes ganancias, reservando siempre una parte importante de los beneficios para la Corona.
La decadencia de la Real Compañía coincide en el tiempo, con el nacimiento de la Compañía Gaditana de Negros (1765-1780) que guarda ciertas similitudes con la británica Royal African Company.
Como en el caso de España, también la monarquía británica se lucraba con la esclavitud.

ABOLICIONISMO EN GRAN BRETAÑA
El abolicionismo en Gran Bretaña, tuvo sus orígenes en el siglo XVIII, en diversos intelectuales y en grupos religiosos como cuáqueros, evangelistas, metodistas y católicos que denuncian la esclavitud en nombre de la caridad cristiana y de la dignidad de la persona humana, de acuerdo con los principios universales del derecho natural. De ahí que se estableciera en la sociedad británica una visión moral y política contraria a la trata negrera.
La Religious Society of Friends (Los Cuáqueros) y el liderazgo de William Wilberforce llegaron a poseer una gran influencia tanto en la opinión pública como en los poderes políticos. Pero no fue solo una conmoción de orden filantrópico-moralista y de humanismo de corte religioso que sacudiera a la sociedad británica.
Un segundo objetivo, menos explícito y más prosaico, era de orden económico y social y consistía en que, si la Gran Bretaña y su poderoso Imperio se inclinaba por el abolicionismo (que no hay que olvidar que conllevaba, nada menos que el fin de la mano de obra gratuita esclava y su sustitución por obreros, incipiente mano de obra proletaria, que cobrarían por su trabajo) no podían consentir que otras potencias mantuvieran en las colonias, a obreros-esclavos de manera gratuita.

 

A principios del siglo XIX (1807) el parlamento aprueba una ley (Slave Trade Act) para la Abolición del Comercio de Esclavos, que intentaba poner un punto final al tráfico, al comercio de esclavos, que no a la esclavitud que siguió existiendo legalmente hasta 1833.
Los británicos presionaron, diplomáticamente y por medio de la Armada Inglesa a muchos países, Francia, Portugal, Países Bajos, Estados Unidos, España, para firmar tratados de abolición del tráfico negrero, que no de la esclavitud. Entre 1810 y 1817 llegan a acuerdos con Portugal, Suecia, Francia, Holanda. En 1817, España firma el (primer) Tratado que implicaba la abolición parcial del comercio negrero.

 

Ilustración que muestra el abordaje a un buque negrero

West African Squadron
Como brazo armado del Imperio Británico, La Royal Navy crea, en 1808, el West African Squadron, vigente hasta 1860, para inspeccionar a los buques que navegaban por la costa occidental africana. A la vista de los navíos británicos, los capitanes negreros arrojaban al mar a muchos esclavos, enfermos o no, con objeto de reducir las sanciones. La victoria sobre los franceses en las guerras napoleónicas (1815) hizo de Gran Bretaña una superpotencia reina de los mares, por lo que podía dedicar más esfuerzos

 

humanos y navales a la lucha anti-trata. La Royal Navy capturaba los buques negreros liberando a los esclavos, que ellos estiman en 150.000 (hasta 1860)
Pero al mismo tiempo que se difundía el mensaje cuáquero de vuelta al cristianismo primitivo y condena de la posesión de un ser humano por otro, este mensaje de amor, de libertad y de bondad frente a la execrable esclavitud, en un alarde de hipocresía y doble moral por parte británica, se mantiene el discurso abolicionista junto a la práctica de esclavismo, esto es, de mano de obra gratuita con los Coolies, que son, ni más ni menos que los esclavos chinos o hindúes que el Imperio Británico mantenía en exclusiva en sus posesiones en Asia y que han sido “olvidados” en la historia de la esclavitud.

La Sociedad Anti-Esclavista (Anti-Slavery Society) se funda en Inglaterra en 1823 y tiene una actividad social importante.

El medallón, que reproduce a un negro encadenado, suplicando y la leyenda Acaso no soy un hombre y un hermano? ejercieron gran efecto en la sociedad. Se aprueba la Ley de Abolición de la Esclavitud (Slavery Abolition Act 1833) en parte del Imperio Británico, excepto determinados territorios asiáticos administrados por la Compañía de las Indias Orientales.

 

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