Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Actualidad Listo los de Atrás Semana Santa

Lenguaje Cofrade por Pablo M. Sánchez

Pablo M Sanchéz
Escrito por Pablo M Sanchéz

Partiendo de la base de la libertad que tiene cada uno de expresarse como quiera, vemos la “batalla” de vocablos cofrades como un absurdo demodé utilizado tan sólo para atizar al contrario.

 

Establezcamos primero las bases de los argots y localismos. Son palabras utilizadas en concretas zonas geográficas y cuyo significado solo se entiende íntegramente por la gente que vive o ha vivido en esa área. Son términos cotidianos y que le decimos a alguien a quien conocemos y sabemos que nos va a entender.

 

El uso de localismos foráneos implica una fascinación y devoción por la zona geográfica a la que pertenecen, más aún cuando en nuestra zona existen equivalentes, el uso de estas expresiones ajenas en el ámbito local denota un interés en demostrar o bien la variedad de conocimientos o bien la asimilación y admiración por lo de fuera.

 

Al decir “pick & roll” en baloncesto en vez de bloqueo y continuación, queremos demostrar o que sabemos mucho de baloncesto o que nos gusta más la NBA que la competición nacional.

 

Si aplicamos la lógica, deberíamos utilizarlos cuando nuestro interlocutor nos entienda. Pero aquí chocamos con el Argot, que tiene por característica que no pertenece a una zona geográfica determinada. En nuestro caso habría que demostrar que existe un lenguaje cofrade universal común a todo el país, puesto que dudo que estuvieran de acuerdo en las Castillas, Levante y América. Siendo así nos quedaría la Jerga, que es de extensión menor y reducido a grupos determinados.

 

De lógica y de razón es reconocer que Sevilla es guía y referente de la Semana Santa, pero la misma lógica nos lleva a establecer que el uso y copia excesiva de todo lo hispalense sólo responde a un deseo de replicar, acomplejadamente por lo tuyo, todo lo sevillano. Cosa por otro lado totalmente lícita.

 

Se torna entonces inapelable que un oscense que se refiera a los que portan el paso como “costalero” sea tachado de “sevillano” ya que en Huesca se denominan “Banceros”. Debido a la globalización mediática desde hace unos años todo el mundo sabe de todo, pero será difícil encontrar hace 40 años alguien en Cádiz que dijera “chicotá” en vez de “tirá”.

 

No se entiende que el que usa “nazarenos” se refiera luego a los “calentitos” como churros, de la misma manera que dice “tramo” debería utilizar “chicharos” para referirse a las habichuelas, ya que prefiere “zanco” tendría que decantarse por “matraca” y no decir trompo, manteniendo que es “revirá” debe mantener que es “pochicle” y no un polo de helado, puesto que dice “arría” debería decir “churrimindángano” y no decir que es un chapú…

 

Es entonces cuando uno se pregunta por la falta de criterio al utilizar la jerga foránea ya que el limitarla sólo al hecho cofrade demuestra simple y llanamente la admiración y deseo de imponer una jerga que no es propia de su ciudad, de su educación ni de su infancia. Como he mantenido, totalmente en su derecho y lícito, ahora no vendernos humo que se sabe por lo que es.

 

Sobre el Autor

Pablo M Sanchéz

Pablo M Sanchéz

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: