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Actualidad Patrimonio Ventana del Ateneo

Apuntes de la Historia de Cádiz. El viaje del navegante griego Coleo de Samos hasta la costa de Cádiz.

Adolfo Morera Salvago
En esta ocasión os traigo un pequeño resumen de la aventura de Coleo de Samos (Grecia), navegante y uno de los primeros viajeros documentados de la historia. Según Herodoto de Halicarnaso, historiador griego y geógrafo tradicionalmente considerado como el padre de la historia en el mundo occidental, nos ofrece un relato semilegendario que situa esta singladura en el S. VII a. C.
Cuenta Herodoto, que una embarcación samia cuyo capitán era Coleo, fue desviada de su ruta debido a una gran tormenta y un poderoso viento de levante cuando navegaba rumbo a Egipto. Tal fue  la fuerza del viento, que los navegantes  vieron asombrados como su embarcación llegaba a las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar, Cádiz), consideradas también por los griegos como los confines del mundo. Según narra nuestro autor llegaron a Tartesos buscando cobijo del fuerte viento de levante por la linea de la costa gaditana.
Este accidental viaje se había convertido en un nuevo mercado occidental creado por Coleo y posteriormente explotado por otro estado Jonio, los Focenses, en torno al año 600 a.C. Fundaron Massilia (actualmente Marsella).
Esta expansión occidental del
comercio griego fue obstaculizada
por los cartagineses, que lograron
frenar a los griegos y obtener el
monopolio de la ruta a través del
Estrecho de Gibraltar hacia la
Península Ibérica, Bretaña y Britania.
Volviendo a la aventura del navegante Coleo por nuestras tierras gaditanas, cabe destacar la relacion comercial que se produjo en aquellos meses de estancia de la tripulación, además el ofrecimiento del propio Rey Argantonio a Coleo para que su pueblo se trasladarse a estas tierras. Pensamos que esta solicitud hacia Coleo fue propiciada por la cercanía y la hostilidad del pueblo fenicio ubicado ya en Gadir y en la bahía.
Cuenta Herodoto que los marinos samios al volver a su tierra, obtuvieron de su cargamento tantas ganancias que la gesta de Coleos pasó a la posteridad. Los samios destinaron la décima parte de sus beneficios a la construcción en bronce de un vaso a modo de crátera argólica con cabezas de grifos salientes alrededor del borde y la consagraron en el templo de Hera, soportándola tres colosos de bronce arrodillados cuya altura sobrepasada los tres metros

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Adolfo Morera Salvago

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